viernes, 1 de mayo de 2015

Naciste y de regalo te dieron una estrella
Naciste y fue un presente tenerte en mi guarida
Tal vez en mis jardines eres la flor más bella
Estimulo a mis ojos, a mi alma y a mi vida.
Alientas mi mañana al escuchar tu risa
Como un ave canora oculta en el follaje
El tiempo desde entonces se olvida de la prisa
Mientras mi rostro calza tal vez su mejor traje.
Le cambias a la trama los roles cotidianos
Mejoras los matices y luces del camino
Los ángeles del cielo estrechan nuestras manos
Heraldos que prometen claro y mejor destino.
Naciste para darle mas fuerzas a mi vida,
Darle sentido al rumbo incierto de mi nave
Mi amor que estaba oculto encuentra una salida
Y para ser feliz tengo por fin la llave.
Sofía te llama el viento y el eco lo repite
en este nombre guardas todo el conocimiento
Las más dulces palabras saco de su escondite
A Dios va mi alegría y mi agradecimiento.
Verte crecer ahora, gozar con tu figura,
Un vínculo formado al vernos cada día
Miradas que me invaden de amor y de ternura
Has hecho de tu abuelo un ser feliz, Sofía.
Salvatore* 2015

sábado, 20 de septiembre de 2014


algo de mi vida...

Voy a hacer los versos que hable de mi vida
las dos condiciones de un bello regalo
que a veces fue huraña o bien, divertida
de sus dos facetas, lo bueno y lo malo.
Pretéritos tiempos de mis años mozos
donde las promesas se cubrían completas
donde rebozaban de goce mis pozos
rodeado de amigos en sus bicicletas
Me inventé una historia de magia y ensueño
y en mil aventuras me gasté la infancia
como tantos niños, del cielo fui el dueño
y en ese balance todo fue ganancia

 Siguió la aventura, el mismo libreto
como si la suerte sobrara en mis manos
me grabé en la mente mi amor y respeto
por las horas gratas con mis ocho hermanos
Al crecer, el cielo se pobló de estrellas
y frente a mis ojos un pelo rizado
un jardín repleto de flores tan bellas
que con su sonrisa sigo hipnotizado
El amor completo tuve en mi regazo
los besos más tiernos y los más certeros
conocí la aurora borracho de abrazos
y en esos renglones, le agradezco a Eros
Todas las carencias de aquel argumento
las horas amargas que todos cursamos
son páginas tristes de este mismo cuento
que nos enseñaron a ser más humanos
Poco a poco fueron desapareciendo
tantas cicatrices del cuerpo y el alma
porque ahora la vida me sigue sonriendo
cesó la tormenta y ahora vivo en calma
Con un horizonte claro y atractivo
una hermosa chica me ató a su destino
tres amores nuevos me tienen cautivo
me han emborrachado como lo hace el vino
Seguirá la trama abriendo senderos
y allá en lontananza claro el panorama
tengo fe en sus vidas y sus derroteros
y hoy duermo tranquilo soñando en mi cama..

                                                                     Salvatore*

domingo, 7 de septiembre de 2014


Esa culpable…

 Tomé papel y lápiz y escribí
aquello que sería mi último verso
no quise mencionar algo de ti
no deseé en el papel, algo perverso.
Prefiriendo pensar cosas radiantes
remembranzas felices y optimistas
la historia de un amor, unos amantes
la mejor actuación de los artistas.

 Un amor pasional y una hechicera,
un elíxir satánico y monstruoso,
un mutilado ser que lo bebiera:
el bruto que sería, después su esposo.
NO, prefiero cambiar por otra historia
aquellos días felices del pasado
la que llene de paz hoy mi memoria…
quizás cuando yo estuve enamorado.

 Aquel tiempo de rosas sin espinas,
de unos besos furtivos y embriagados,
las noches más alegres, bailarinas…
Encuentros que nunca son demasiados.
Prefiero recordar lo rescatable
entre escombros de amor, ruinas del alma
borrando del papel la miserable
mujer que me impidió vivir en calma.
                                                                   Salvatore*

 

 

 

 

 

 

 

 

viernes, 8 de agosto de 2014


 

 

 
La luna sigue siendo la que inspira
las ganas de escribir mi último verso
bien sabe que lo dicho no es mentira,
ni es obra de un clamor loco o perverso
Bien sabe mi sentir, mis noches brunas,
mis horas más dichosas o sombrías
Los ríos de mi sufrir o mis lagunas,
en los textos de amor de mis poesías

 Es ella mi amistad, la más querida
quien conoce mi ser y mis estrellas
las horas más sensibles de mi vida,
mis sueños, mi placer y mis querellas
No existe ningún astro que rebase
lo que ella significa en mi semblanza
me muestra siempre fiel, su mejor fase
bañándome de luz y de confianza

Desdeño en estas horas pesimistas
aquello que legó sobre mi estampa
hiriéndome más fuerte las aristas,
sintiéndome cautivo en una trampa

En este laberinto sin salida
menosprecio el placer que me causaban
los versos más hermosos de mi vida
que en mis noches de amor me despertaban
La luna sigue siendo la que inspira
Las ganas de escribir mi último verso
El tedio es el villano que conspira
En contra del juglar y su universo.

                                                                       © Salvatore

sábado, 2 de agosto de 2014


 
Una tarde de enero del año 13 del segundo milenio, acudí al llamado de la luna.
Desde que era yo un infante, la luna me llama de vez en vez para saludarme, no necesito mirarla para saber que está ahí, solitaria en el cielo. Su sola presencia me grita, existe un vínculo eterno entre nosotros dos.
Esa tarde me llamó de una manera especial y presto acudí a su encuentro, por alguna extraña razón, algunas estrellas se alineaban para tomar una forma singular en el firmamento. Se habían ordenado de tal modo que formaban entre todas, algo que parecía un corazón.
Yo se que cuando esto ocurre en el cielo, es el presagio de que algo singular se presentará en mi vida. Por el momento, no supe de qué se trataba todo esto, pero de pronto sentí que en mi pecho se abría una puerta,  los cerrojos de un sitio que estaba reservado para ser llenado con un amor muy especial. Pero no atinaba yo entender,  qué sorpresa me tenía reservada el destino.
Pasaron tres meses y la respuesta aún no tenía significado alguno.
El primer domingo de abril, como es costumbre en casa, donde el primer domingo de cada mes, mis hijos casados nos visitan para comer, con sus parejas.  Silvia mi esposa,  se encarga de que ese día sea algo especial y grato para todos. Prepara una serie de platos y coloca a su especial manera la mesa, que verdaderamente  sabe darle un giro particular a un día que bien pudiera pasar como cualquiera.
De pronto, Diego, mi hijo mayor se levanta y pide la palabra para anuncia que pronto se estrenarían de padres, que su amada esposa Jakie, estaba esperando un hijo y que cursaba el tercer mes de embarazo.
Todos abrimos los ojos por la sorpresa y de inmediato, uno a uno abrazamos a los futuros y orgullosos padres para compartir su felicidad y desearles lo mejor  para la gestación y el parto.
Advertí, por segunda vez que mi corazón saltaba de gusto, que se empezaba a llenar de esa luz que solo un amor especial  puede emitir y provocar la singular emoción que sentía.
Ahora cobraba significado la alineación estelar. Un milagro del cielo estaba escribiéndose en el libreto de mi vida y esto me ponía especialmente feliz.
Pasaron los meses y una noche cercana al invierno, recibimos en casa una llamada, la
llegada del bebé anunciaba su arribo. Era el 19 de diciembre y muy cercanas las 12 de la noche.
Silvia y yo nos vestimos y prestos acudimos al hospital donde nacería mi nieta Ana Paula.
Llegamos a la clínica.
Sin que la recepcionista se diera cuenta, ni nadie en el lugar, le dejé mi solicitud de abuelo en su escritorio. Un par de horas más tarde me habían dado el visto bueno. Me acababan de dar el título de abuelo por primera vez en mi vida.
Mi corazón saltaba, desenfadado, de alegría mientras esperábamos conocer a Ana Paula.
Tenía la necesidad imperiosa de salir y ser  yo el que le llamara a la luna para agradecerle su gentileza y compartir con ella tanta dicha.
Salí y de inmediato me sonrió de una especial manera,  me iluminó con sus melancólicos rayos para que sintiera su abrazo y ser cómplice de la alegría que todo esto me causaba.
Tanta ternura, me ha vinculado más con la luna y desde ese momento ha arropado en su regazo
A mi nieta Ana Paula.
Así, que cada vez que miro por las noches al cielo, sé que de alguna manera, Ana Paula le está sonriendo a mi amiga.

                                                                                                      Salvatore*

 
Te he extrañado, amor mío solitario en la cama
hallándote en las sombras, en mi insomnio doliente
saboreando tus besos y tu pasión de dama
inventando un abrazo en el cuerpo y la mente.
Te he extrañado, amor mío como se extraña el canto
de una alondra en la ducha, que enmudeció su voz
como extraño a la luna, su luminoso manto
su nocturnal caricia que nos unía a los dos

 He soñado contigo, con tu beso y tu boca,
con tu cuerpo de diosa, desnudando su amor
te aparezco en mi cama, cual sirena en la roca
que me invita al encuentro y me da su calor.
Te he extrañado, amor mío, con la duda y la pena
arrepentido y solo, abrazando tu almohada
por las noches regreso, a pagar la condena
de llorar por tu ausencia con la luz apagada.

Y si acaso me duermo, vuelvo a soñar contigo
retozando en mis brazos insensata de amor
si el insomnio me alcanza, otra vez el castigo
de atrapar margaritas y deshojar su flor.
                                                                           Salvatore*

jueves, 31 de julio de 2014

Si tu entendieras...


Cuando miro tu rostro y tú despiertas
cuando te veo contenta  y tu mirada
me saluda con  miel de niña amada
se me abren al amor todas las puertas

 

Cuando después de un tiempo, sorprendida
reconoces mi rostro y mi figura

me acaricias el alma con ternura

para lograr que el sol halle salida.

 

Cuando por fin te encuentro  en mi regazo
le doy gracias a Dios por tu presencia

por tu sonrisa fiel, por tu inocencia
por aguardar me des un fuerte abrazo.

 

Agotas lo mejor de mis quimeras
y en tu ausencia, el pensar en ti, en el día

he vuelto a saludar a la alegría
retornando  a escribir… si tu entendieras.

 
                                                       Salvatore*